Capítulo 2: retirada deportiva FeelIn

 

¿Es posible dedicar tiempo a estudiar durante la carrera deportiva? Para la “guerrera” Jessica Alonso, la respuesta es clara: es algo complicado, pero realmente posible.

Ese tiempo invertido ofrece una doble ventaja: ayuda a      desconectar del deporte en determinados momentos y aumenta las opciones profesionales a la hora de plantear el futuro.

 

 

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¡Seguimos con nuestros post dedicados al proceso de retirada deportiva! En la entrada anterior (que puedes leer aquí), Vicente del Bosque destacaba la importancia de la planificación y la influencia del entrenador sobre el deportista a la hora de definir su futuro profesional. En este capítulo vamos a hablar de la formación, algo que muchos deportistas se plantean sólo cuando tienen que definir una nueva salida profesional.

 

Estudiar parece una solución lógica, pero en la práctica es realmente duro. Por eso asombra observar el gran currículum de Jessica Alonso, una de las referentes en la generación de las “guerreras” de la Selección Española de balonmano. Jessica ha sido jugadora profesional desde los 16 años, vistiendo en 90 partidos oficiales la camiseta de la Selección desde el extremo diestro de la pista. De su mano salió el último tanto que dio la medalla de bronce a España en los JJOO de Londres 2012.

 

Pero eso no es todo, porque a los logros deportivos se suman los académicos: Jessica es delineante industrial y ha estudiado varios años de Ingeniería Mecánica, a lo que añade un ciclo formativo en gestión administrativa, formación adicional en nutrición, entrenadora deportiva, quiromasajista, masajista deportiva… y futura fisioterapeuta. Si lo ha hecho, es algo posible, pero ¿cómo ha sido ese camino?

 

Freshlix / Pixabay

Estudios y deporte de alto rendimiento, ¿un camino posible?

Cuando hablamos de alto rendimiento, la exigencia es grande en todos los sentidos. No solo en el aspecto físico, sino también en el psicológico, tanto por el número de horas de concentración que el deporte requiere como por la preocupación de rendir al máximo cada día. “Se piensa que la vida del deportista es solo ir a entrenar, pero no es así”, explica Jessica. “Hay una carga psicológica muy grande. Cada sábado tienes un examen, cada año te enfrentas a una renovación de contrato… Todo esto conlleva muchas dudas.”

 

Aunque es habitual ver a los deportistas disfrutar con sus competiciones, en ocasiones olvidamos que su pasión es también su trabajo. Eso implica una dedicación prácticamente total, que hace difícil tener otro tipo de actividad a lo largo del día: “En mi caso entrenaba todos los días de la semana, y tres de ellos con doble sesión, mañana y tarde. Cada entrenamiento era de dos horas, a las que hay que añadir los protocolos adicionales de llegada media hora antes, sesiones de fisioterapia… con lo que podía estar perfectamente tres horas por la mañana y tres por la tarde. A eso se suman sesiones de vídeo, viajes nacionales e internacionales, a veces de hasta 12 horas, saliendo de tu ciudad un día antes… Además, cada mes y medio, hay una concentración de 7 a 10 días con la Selección”.

 

En este escenario, compatibilizar estudios y deporte es una tarea complicada, independientemente del programa de estudios que se quiera seguir. “Durante mi etapa en Gijón terminé Bachillerato. Tuve bastantes dificultades, puesto que no todos los profesores entienden las exigencias del deporte. Después empecé un ciclo formativo de Delineación, ya que la Universidad era incompatible con los viajes y entrenamientos, y al terminar fui a por Ingeniería Mecánica durante un año. Tenía muchos problemas para asistir a clase. La temporada siguiente me marché al Itxako, donde todo fue aún mucho más difícil”.

 

zdenet / Pixabay

Frente a estas dificultades, la opción fácil es abandonar los estudios y centrarse en la competición: “El primer año que pasé en Pamplona seguía estudiando en Gijón: iba cada dos semanas a hacer las prácticas, preparaba a distancia alguna asignatura puntual y acudía al examen. Con este ritmo aprobé solo una asignatura. El año siguiente decidí cambiar mi matrícula a Pamplona, donde aprobé dos asignaturas. Al final, viendo que era imposible, entre todos los profesores me convencieron para elegir un plan de estudios que se adaptara mejor a mi situación, como, por ejemplo, la UNED.”

 

Sin embargo, es importante pensar en los beneficios de los estudios en el deportista y, especialmente, las oportunidades que puede generar en el futuro. Por eso Jessica optó por el camino difícil: “Me dediqué a estudiar a distancia porque entendía que el día de mañana, si quería reengancharme, necesitaba mantener el hábito de estudio”.

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Compaginar estudios y deporte tiene beneficios

Los estudios pueden parecer una piedra más en el camino del deportista profesional. Sin embargo, lo cierto es que ayudan a ampliar su visión, a entender el juego de manera más amplia y a tomar decisiones más rápidas y acertadas en la pista. Además, se suman otro importante beneficio que ayuda en este ajetreo diario: contribuyen a “olvidar” el deporte y sus exigencias por unos momentos, algo totalmente necesario a nivel psicológico: “Reconozco que era una carga más en mi día a día, pero también me ayudaba a desconectar del balonmano. Muchas compañeras estudiábamos para buscar esa desconexión. Si no es así, el deporte te absorbe: vives con compañeras del equipo, haces vida con ellas, siempre la misma gente… y, a veces, eso es duro”.

 

Es obvio que formarse mientras se compite a alto nivel resulta difícil, pero es posible encontrar momento para los estudios: “Después de los entrenamientos, en los viajes, en ocasiones madrugas más, descansas menos…” Algo que implica, entre otras cuestiones, una planificación y unos objetivos que deben tratar de cumplirse semana a semana.

 

A la hora de estudiar, ¿existe esta dificultad en otros países?

Jessica Alonso ha competido en el extranjero. En concreto, ha vivido en Serbia y Francia, donde ha podido comparar el planteamiento a la hora de combinar competición y estudios. Según explica, en otros países existen modelos educativos y laborales “con un funcionamiento totalmente distinto. En Francia, por ejemplo, las universidades van en paralelo con los equipos y clubes. De hecho, cuando acabas los estudios es posible hacer las prácticas con los patrocinadores de tu club, incluso te ofrecen trabajar en sus empresas. En esa situación sí es posible pensar: voy a jugar hasta que me apetezca y mi cuerpo aguante porque sé que cuando lo deje, voy a tener un trabajo”.

 

Si buscamos deportistas que complementen su experiencia deportiva con formación académica, es evidente que hacen falta cambios. Algunas universidades españolas ya plantean opciones para deportistas, pero la realidad en la mayoría de los casos es que “llega un momento en el que te das cuentas de que es inviable. Primero, tienes que tener una Universidad cercana para acudir siempre, lo que no era mi caso, y en cuanto faltas varios días te desconectas del contenido de las asignaturas”. Sin embargo, si se entiende que ambos caminos son compatibles, Jessica opina que es posible diseñar “planes especiales para los deportistas, que incluyan flexibilidad en aspectos como cambios de exámenes”.

 

Como se puede ver, el esfuerzo es alto, el camino es difícil y los frutos se recogen a largo plazo. A pesar de ello, la recomendación final de Jessica es clara: “Lo ideal es tratar de compaginar el deporte con los estudios. El deportista debe tratar de no abandonar nunca su formación”.

 

En definitiva, deportistas, profesionales e instituciones debemos poner de nuestra parte para hacer posible la compatibilización de estudios y deporte. En nuestra mano sólo está animar a deportistas a formarse de manera paralela a su carrera. Es fundamental hacerles ver los beneficios a corto y largo plazo que puede suponerles: una mayor formación te ofrecerá más posibilidades para ser tú quien decida tu futuro profesional.

 

Pexels / Pixabay

Aún hay más…

FeelIn y Carolina Fernández seguirán mostrándoos entrevistas sobre este proyecto relacionado con el proceso de retirada del deporte profesional (más información sobre el proyecto aquí).
En la próxima entrada conoceremos la opinión de una cuádruple medallista mundial en una disciplina poco popular. Una persona polifacética que ofrecerá su contribución sobre la experiencia que los deportistas pueden aportar en las diferentes instituciones y la compatibilización de trabajo y deporte de élite. Sigue atento a las publicaciones de FeelIn.

 

Logros de Jessica Alonso en clubes

SD Itxako

Liga ABF (2010, 2011 y 2012)

Copa de la Reina (2010, 2011 y 2012)

Copa EHF (2009)

Supercopa de España (2010 y 2011)

RK Zajecar

Liga de Serbia (2013)

Copa de Serbia (2013)

 

Logros de Jessica Alonso con la selección nacional

Medalla de plata en el Campeonato de Europa de 2008

Medalla de bronce en el Campeonato del Mundo de 2011

Medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de 2012

90 partidos oficiales disputados

194 goles

 

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