Tengo miedo, estoy triste, no sé si podré con esto… ¿Son sentimientos y dudas razonables cuando el momento de la retirada se acerca?

Amaya Valdemoro siempre lo ha dado todo en las canchas, nunca se ha escondido. Esta actitud de claridad y valentía es la misma que muestra cuando habla de su retirada: “Se lleva mal, la retirada se lleva muy mal. Al menos yo no me creo a quien diga lo contrario”.

 

Valdemoro frontal

 

El tiempo de lectura aproximado equivale a la duración de la siguiente canción… ¿comenzamos? dale al Play

En los capítulos anteriores hemos hablado del antes y el después. Antes de ese día en que el deportista se despierta con la retirada definitiva y después, cuando cada noche se va a la cama con esa retirada como hecho consumado. En esa transición, el día en que la retirada se hace pública es también un momento crucial y difícil.
La realidad es que cuando llega ese momento no importa cómo te llames ni cuántos títulos hayas conseguido. Amaya Valdemoro, mito del baloncesto español, es una muestra. Su palmarés está al alcance de muy pocas profesionales. Tres anillos de la WNBA, una Euroliga, ocho Ligas españolas, nueve Copas de la Reina, cuatro Supercopas, una Superliga, tres Copas rusas y tres Mundiales de clubes. Si esto fuese poco, Amaya se ha puesto la camiseta de la selección española en 258 ocasiones y su mítico dorsal número 13 la ha llevado a conseguir seis medallas y participar en dos JJOO. Definida por El País en una interesante entrevista como “Hiperactiva de nacimiento, competidora de profesión, leyenda por carácter, rebelde con causa y líder por vocación”, Amaya no se oculta al confirmar que esa mañana en que la retirada te mira a los ojos, es un día complicado. A pesar de ello, sigue siendo una líder indiscutible, pero ahora de su nueva vida.

 

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Cuando el final está cerca… o aparece de pronto

Ya hemos hablado, junto a Vicente del Bosque, de la importancia de planificar la retirada. Pero esa planificación no es solo preguntarse ¿cómo voy a enfrentarme a ese período?, ¿en qué voy a emplear mi tiempo posteriormente? La planificación va mucho más allá del día en que se anuncia la retirada en una rueda de prensa con un vídeo emotivo y ante muchos periodistas. Esencialmente por dos motivos:
  1. Porque el futuro es mucho más importante que esos minutos en los que se anuncia el abandono de las pistas.
  2. Porque no siempre el deportista puede hacer ese anuncio el día en que realmente le gustaría.
En ocasiones el deportista no decide cuándo iniciar su nueva etapa. Hay situaciones donde el cuerpo o la mente son los que verdaderamente determinan cuándo se ha llegado al límite: “Me retiré a finales de 2013, aunque la decisión ya la había tomado dos o tres años antes, empujada por las lesiones. El cuerpo ya no me respondía más. Si por mí fuese habría continuado pero el cuerpo me dijo basta. De hecho, tuve que dejar totalmente la actividad física. Cero. No podía, ni psicológica ni físicamente. Quizá otros deportistas puedan programarlo e ir progresivamente reduciendo la actividad, pero yo tuve que parar en seco”.

 

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Esta situación es más frecuente de lo que se pueda pensar. Justamente por esto, no debería verse como algo diferente a lo que ocurre en competición. En una etapa ciclista, los rivales directos no atacan siempre en el puerto esperado. En cada partido, el jugador no lanza el penalti decisivo a su lado de seguridad. Cuando esto ocurre, la clave está en adaptarse, reajustar la estrategia y seguir compitiendo al mismo nivel. El fracaso llega cuando el deportista se bloquea o no modifica su estrategia. Saber trasladar estos “imprevistos” a la retirada es fundamental para afrontarla de manera adecuada cuando aparece de pronto. Para ello, pensar en posibles imprevistos, lejos de ser tiempo perdido, es una inversión de futuro.

 

Tengo miedo, me siento triste, dudo…

Al margen de que esa famosa rueda de prensa pueda darse el día que el deportista tenía en su calendario o de manera anticipada, lo normal es sentir dudas, tener miedo… emociones que deben entenderse como totalmente naturales. ¿Quién no ha tenido miedo cuando ha ido a su primera entrevista de trabajo, cuando ha tenido su primera operación…? Las dudas y la incertidumbre son emociones desagradables, pero habituales cuando pensamos en una situación en la que no tenemos experiencia: “Tienes miedo, claro que lo tienes. Yo lo tuve, y creo que es normal y humano.”
Sin duda son sentimientos con los que nadie disfruta, pero curiosamente no solo son muy comunes en todos los deportistas que pasan por este momento, sino que son esenciales para mirar de frente a ese período en la vida. Ese miedo es necesario para estar alerta, activo y dispuesto a moverse y seguir adelante.
Lo cierto es que es muy comprensible que sea un momento complicado: “Cuando llegó el momento fue durísimo dejarlo. No me cuesta decirlo porque son sentimientosDespués de muchos años dedicados al deporte se ha disfrutado de emociones y experiencias únicas: ¿Cómo no va a costar adaptarse a semejante cambio?, ¿cómo no voy a tener ansiedad o estar triste?”.

 

Canasta

 

Sin embargo, un punto básico para superar el momento de la retirada es comprender que esos sentimientos son únicos, que no volverán a disfrutarse: “Sé que no voy a encontrar nada que me llene tanto como el baloncesto. Aún lo echo muchísimo de menos y sigo aprendiendo a vivir sin ello”. La nueva etapa va a permitir disfrutar de otras cosas, ni mejores ni peores, simplemente diferentes. Sólo entendiendo esto es posible avanzar y disfrutar de una nueva etapa. Obviamente no es sencillo, sin embargo es absolutamente necesario: “A los deportistas, y más a los de élite, nos ve todo el mundo como superhéroes, como si no nos pasara nada. Mentira. Cuando dejas tu deporte, una parte de ti se va y no hay que tener miedo a reconocerlo.”

 

Balón baloncesto banda

 

Y en este camino… un psicólogo, ¿para qué?

Sin duda, los deportistas pueden afrontar su retirada sin necesidad de contar con un apoyo psicológico. Aun así, no hay que olvidar que, a lo largo de su carrera, cuentan con la ayuda de diferentes profesionales que trabajan con el objetivo de que puedan rendir al máximo. En esta línea, contar con un psicólogo experto en este ámbito debe verse como una opción que puede ayudar en este proceso: “Antes de retirarme consulté con un psicólogo deportivo y empecé a prepararme. ¿Por qué no hacerlo? Si eché mano de un psicólogo para ser mejor deportista, ¿por qué no para ayudarme en mi retirada, que es uno de los momentos más duros de la vida del deportista? Siempre digo que es lo mejor que he hecho. No tengo ningún tipo de reparo ni de prejuicio en reconocerlo. He ido al psicólogo para ser mejor en mi deporte y eso también me ha ayudado a conocerme y mejorar como persona”.

 

Amaya Valdemoro Campeonato del Mundo en la República Checa.

 

Al margen de contar con un profesional o no, es indudable de que lo esencial es dar al deportista la mayor cantidad de información sobre aquello que se va a encontrar: “Creo que es un tema que tendría que estar más en boca de todos y tanto clubes como federaciones deberían al menos facilitar toda la información posible”. Una carencia actual que, a lo largo de estos capítulos, tanto FeelIn como Carolina Fernández tratamos de cubrir.
En el momento en que la persona cuenta con toda la información, está en su mano decidir cómo enfrentarse a su situación. Al igual que ocurre durante toda la trayectoria deportiva, cuando se habla de la carrera de un profesional, es él quien debe tomar aquellos caminos que considera más adecuados y recorrerlos con las alforjas que considere necesarias para ese viaje. “A partir de ahí hay, que respetar la decisión de cada jugador de querer o no querer prepararse. Hay una parte que es personal y cada uno decide cómo lo enfoca.”

 

A pesar del camino recorrido, aún quedan pasos por dar

FeelIn y Carolina Fernández continuaremos abordando nuevas cuestiones importantes para el proceso de retirada.
Hasta ahora hemos visto el trabajo que depende del deportista, pero es un proceso en que las personas cercanas también tienen mucho que aportar. El siguiente capítulo permitirá ahondar en este punto a través de la experiencia de una pionera en un deporte extremadamente exigente como la gimnasia rítmica. ¡Os esperamos!

 

Logros de Amaya Valdemoro en clubes

Dorna Godella

Euroliga (1992/93)

Mundial de Clubes (1992)

Liga Femenina (1992/93, 1993/94)

Copa de la Reina (1993/94)

Pool Getafe

Liga Femenina (1996/97, 1997/98)

Copa de la Reina (1996/97, 1997/98)

Houston Comets

WNBA (1998, 1999, 2000)

Ros Casares Valencia

Liga Femenina (2001/02, 2003/04, 2008/09, 2009/10)

Copa de la Reina (2001/02, 2002/03, 2003/04, 2008/09, 2009/10)

Supercopa de España (2003, 2004, 2008, 2010)

VBM-SGAU Samara/CSKA Samara

Mundial de Clubes (2005)

Premier League (2005/06, 2006/07)

CSKA Moscú

Premier League (2007/08)

Rivas Ecópolis

Copa de la Reina (2010/11)

 

Logros de Amaya Valdemoro con la selección nacional

Medalla de bronce en el Campeonato del Mundo de la República Checa de 2010

Medalla de oro en Campeonatos de Europa (Francia 2013)

Medalla de plata en Campeonatos de Europa (Italia 2007)

Medallas de bronce Campeonatos de Europa (Grecia 2003, Turquía 2005, Letonia 2009)

6.º puesto en los JJOO de Atenas 2004

5.º puesto en los JJOO de Pekín 2008

258 veces internacional

Firma FeelIn

 

 

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