Marta Bobo Fotografía

Mi retirada fue muy progresiva. Sin dejar de entrenar fui cambiando de rol. Me llenó mucho esa etapa de transición y no sufrí el vacío de dejar el deporte”.

Marta Bobo, figura clave de la gimnasia rítmica femenina en los ochenta, destaca la importancia del apoyo familiar a lo largo de toda su carrera y la necesidad de una preparación académica sólida para enfocar el futuro.

Se formó como entrenadora y jueza en su deporte y continúa vinculada a él. Actualmente es profesora de expresión corporal y danza en el INEF de A Coruña.

 

 

El tiempo de lectura aproximado equivale a la duración de la siguiente canción… ¿comenzamos? dale al Play

 

Una gallega en las olimpiadas

El día que Marta Bobo (Ourense, 1966) salió al tapiz en los JJOO de Los Ángeles, la rítmica española marcó un hito en el calendario. Una gimnasta de dieciocho años, ajena a las dos grandes federaciones españolas (Madrid y Barcelona) conseguía hacerse un lugar entre la élite.
En aquel momento Marta Bobo fue un ejemplo extraño, un prodigio de talento y tesón desubicado en el espacio y en el tiempo. Años más tarde, España contaría con más éxitos, más figuras y mucha tinta en las páginas deportivas. Pero en 1984, Marta era una completa rareza.

 

Bobo pelota

El recuerdo olímpico tiene luces y sombras para Marta Bobo. Primero las sombras: Un mes antes de los juegos se filtra una noticia que asegura que padece anorexia nerviosa y no está en condiciones de competir. La familia al completo cierra filas en torno a la gimnasta y, con el tiempo en los talones, consigue que los reconocimientos médicos desmientan el bulo a tiempo para llegar a la competición.
Una vez allí, el ejercicio de cinta de la española se vio perjudicado por un aire acondicionado que se apagó para las estadounidenses y canadienses, y se encendió para ella y la rumana, que partían como favoritas. Marta iba en primer lugar. Después del aire acondicionado quedó novena. Y aunque parezca lo contrario, esas son precisamente las luces de su historia: a pesar de todo, la ourensana llegó más lejos de lo que la gimnasia rítmica española podía soñar en aquel momento.

 

Desde Ourense hasta Canadá

Marta Bobo siempre tuvo claro que mantener un buen nivel en los estudios era una prioridad, pero el año de los Juegos tuvo que abandonarlos temporalmente, siguiendo indicaciones de la Federación. “Me acuerdo perfectamente de que lloré muchísimo. Estaba haciendo COU e iba a perder la selectividad ese año. Y dejar a mis compañeros. Yo vivía sola en Madrid, sin mi familia, y ellos eran lo que tenía. Además ¡yo nunca había suspendido nada! Pero entendí que eran los Juegos y me mentalicé. Un paréntesis obligado”.
Fueron unos meses duros, con entrenamientos intensivos para preparar la cita de Los Ángeles. “La vida a partir de ese momento se cerró muchísimo. En esa época sentía el entrenamiento como un trabajo y había momentos en los que estaba hastiada. Creo que la obligación de estudiar o preparar un examen hace que la mente tenga otras ocupaciones y cuando llegas al entrenamiento estás más fresco. Yo tenía muy claro que retomaría todo tan pronto como volviera”.
Y lo hizo. Se matriculó en el INEF, en Madrid, aunque luego los planes cambiaron. Tras notables desavenencias con la federación nacional con motivo de la preparación de los Campeonatos del Mundo que se celebraban en Valladolid, se traslada a Canadá con la entrenadora búlgara Ivanka Tchakarova, invitada por el gobierno para realizar exhibiciones. “Me fui para un mes y me quedé cinco años”.

 

Marta Bobo cinta

En Canadá compagina los estudios de Educación Física y Salud con el trabajo como entrenadora de su propio grupo de gimnastas, mientras continúa mejorando bajo la tutela de Tchakarova. También completa su formación como entrenadora y como jueza. Sigue siendo una gimnasta excepcional, pero la posibilidad de competir se complica progresivamente. El equipo nacional español le cierra definitivamente las puertas.
En el año 86 se celebró el Campeonato de España en su ciudad, en Ourense, donde participó como independiente, sin contar con la federación. No ganó, pero la ciudad le hizo su particular homenaje sacándola a hombros del recinto deportivo. En ese momento la retirada ya estaba en el horizonte… Regresó a España en 1991 con el ofrecimiento de dirigir el Centro de Alto Rendimiento gallego, proyecto que fue finalmente cancelado. En la actualidad, es profesora de expresión corporal y danza en el INEF de A Coruña.

 

Bobo Final

 

Formación: “En mi época todo el peso lo asumían los padres”

Hoy hay más ayudas y acceso a la orientación, pero en los años 80 apenas existían referencias para programar una retirada del deporte profesional. Todo quedaba en la voluntad del atleta, su capacidad para abrirse otras posibilidades de vida y los apoyos externos con los que pudiera contar. La familia, uno de los más importantes. “Al menos esa es mi experiencia y de la que puedo hablar. El deporte no estaba tan profesionalizado y por supuesto no había planes de apoyo ni empresas vinculadas al deporte”.
En el caso de Marta, sus padres siempre priorizaron los estudios. “Estaban convencidos de que las mujeres deben ser independientes, tomar las riendas de su futuro. ¡Tenían cinco hijas! Mis padres pusieron todo lo que tenían para que pudiésemos estudiar, y hoy todas tenemos una formación amplia. Sacábamos buenas notas, brillantes incluso. Nos inculcaron desde pequeñas que estudiar era nuestra responsabilidad”. La mayor exigencia la tenía en casa: mi padre siempre me preguntaba primero por los resultados del trimestre. Las notas, antes que el resultado de un Campeonato del Mundo”.
Compaginar entrenamiento y estudios es complicado, pero los resultados merecen la pena. La formación es fundamental para abrir puertas.Pretender vivir del pasado es inviable. He visto casos de personas que no evolucionaron, no exploraron otros campos y se quedaron atascadas. Es muy triste ver a un ex deportista de alto nivel que con cincuenta y pico o sesenta años está casi viviendo en la miseria o de los amigos. Pero esto no es exclusivo del deporte: sucede igual en la vida”.

 

“Mi familia siempre ha estado detrás, apoyándome”

No solo en los estudios, el acompañamiento de la familia a lo largo de toda la carrera del deportista es fundamental para aportarle estabilidad y darle referencias vitales. “El deporte de alto nivel te absorbe en todos los sentidos. No tienes tiempo libre, no socializas, no tienes una pandilla de amigos; no tienes tiempo para la familia o para irte de vacaciones; no puedes comer lo que te dé la gana, no puedes alterar los horarios… Estás totalmente focalizado en eso. el apoyo familiar y la red que genera tu entorno es fundamental”. Todo gira alrededor del deporte y todo se adapta a sus exigencias, con el riesgo de aislamiento que ello conlleva. Sin duda, mantener el contacto habitual con las personas cercanas es necesario para seguir viendo el día a día desde un prisma ajustado a la realidad. Su apoyo, su ánimo y el hecho de escuchar cómo el deportista se siente será muy útil a lo largo de toda su carrera.

 

Foto grupo_FeelIn

Además de todo eso, su respaldo en momentos puntuales puede ser de gran importancia. En el caso de Marta, la respuesta de su familia fue clave en situaciones muy duras.Mis padres lucharon, vaya si lucharon, cuando dijeron que yo tenía anorexia nerviosa. Y yo también lo hice. Para mí, que entonces era una niña muy tímida, el hecho de enfrentarme y defender lo que era mío fue importante, con mis padres siempre detrás”.
El apoyo se mantuvo a lo largo de toda su carrera, a veces desde primera fila, a veces de manera invisible. “Por ejemplo, cuando estaba en Canadá, siempre sabía que podía contar con mi familia, tanto en lo emocional como en lo económico”.

 

Retirarse, el gran reto

Para un deportista, retirarse es dificilísimo en todos los sentidos. En lo físico, es inviable pasar de entrenar ocho horas al día a no entrenar en absoluto. Se debe bajar la carga de entrenamiento progresivamente. Y en lo emocional se acusa muchísimo el dejar de tener determinadas sensaciones. Una competición es una descarga de adrenalina. Hay que saber jugar con las tensiones y con el control. Hay que manejar lo que te genera tanto un resultado positivo, que te carga a tope, como una frustración. Si no tienes otro proyecto de vida, algo más que hayas ido preparando en paralelo, toda esa parte emocional se queda vacía. Piensas ¿a dónde voy, por qué camino sigo, cómo me rehago?”.

 

Marta Bobo foto personal_FeelIn

Es posible que surjan miedos, dudas, incertidumbre… Son sentimientos normales, a los que es necesario enfrentarse para avanzar, sentirse bien e iniciar un nuevo camino: “En la vida es necesario arrancarse los miedos y tomar decisiones. Luego viene el trabajo y el esfuerzo”.
En definitiva, llegado el momento de la retirada, hay que entender que determinadas sensaciones ligadas a la actividad deportiva ya no volverán, pero comienza otra fase de la vida que debe ser planificada y en la que es importante contar con apoyos de otras personas, cercanas y profesionales. De ese modo, será posible iniciar esa etapa de forma adecuada y valorar de manera positiva toda la trayectoria que se ha construido en el deporte. “Personalmente, si en una balanza pongo lo que yo le he dado al deporte y lo que el deporte me ha devuelto, está equilibrado. Si me preguntasen si repetiría, en el caso de volver a nacer, sólo tengo una respuesta: POR SUPUESTO”.

 

 

Claves sobre la retirada deportiva

En anteriores posts hemos ido abordando, entre FeelIn y Carolina Fernández, diversos temas que ayudan a comprender y asimilar la retirada del deporte profesional y que puedes volver a leer aquí:

 

Amaya Valdemoro y la gestión de los sentimientos y las dudas
Jordi Álvaro, o cómo las habilidades aprendidas con el deporte pueden transferirse al entorno laboral
Natalia Santabárbara, destacando la importancia de la experiencia al servicio de las instituciones deportivas
Jessica Alonso, y la importancia de compaginar deporte y estudios
Vicente del Bosque, quien destacó la importancia de una buena planificación.

 

Seguimos trabajando en nuevos posts, intentando cubrir todos los ángulos y determinantes posibles sobre un tema tan poco tratado como es la retirada deportiva.
¿Se te ocurre algún tema que debamos abordar? ¿A quién te gustaría leer en uno de nuestros próximos capítulos?
Déjanos tus ideas o simplemente comenta qué te ha parecido este post.

 

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